Cuando los médicos hablan de “tasas de fertilización” y “atrición embrionaria”, están describiendo el proceso normal de selección natural que ocurre en el laboratorio. Entender estos números calma ansiedades y ayuda a tomar mejores decisiones.
¿Qué es una tasa de fertilización normal?
Post-ICSI, las tasas esperadas son:
- 65–75% de óvulos maduros (MII) → 2PN (fertilizados correctamente)
- <10% polispermia (más de 2 pronúcleos) → no continúan
- ~15–20% degeneran o no fertilizan → también normal
Si tus 8 óvulos maduros produjeron 5 fertilizados correctamente, eso está dentro del rango esperado. Una fertilización de 0% con ICSI es el dato que merece evaluación — no 5 de 8. Estos rangos forman parte del consenso de Racowsky y colaboradores publicado en Fertility and Sterility (2010), en el que SART y ASRM establecieron que una tasa de 2PN post-ICSI de 65–80% sobre óvulos MII es el parámetro que los laboratorios deben monitorear como indicador de calidad.
¿Qué es atrición embrionaria?
De cada 100 embriones que fertilizan (2PN), se puede esperar aproximadamente:
- 50–65 llegan a mórula (D4)
- 40–55 llegan a blastocisto (D5/D6)
- 30–45 tienen morfología buena para vitrificar o transferir
- 85–95% de los vitrificados sobreviven la desvitrificación
Esto no es un fracaso del laboratorio ni tuyo. Es el proceso de selección que ocurriría de todos modos en el cuerpo — solo que ahora lo podés ver.
El síndrome del “casi llegué”
Muchas pacientes se preguntan: ¿por qué mi embrión llegó a D3 pero no a D5? Porque la transición a blastocisto requiere que el genoma embrionario “se active” — el llamado destape genómico. Si el embrión tiene alteraciones cromosómicas, ese proceso frecuentemente falla y el embrión se detiene. Es selección natural funcionando correctamente.
Un embrión que no llegó a blastocisto no fue “perdido” por el laboratorio. Fue seleccionado naturalmente por no tener el potencial para continuar. Un estudio de Baart y colaboradores publicado en Human Reproduction (2006) encontró que entre el 60 y el 70% de los embriones de día 3 provenientes de ciclos estimulados tienen alteraciones cromosómicas. Que muchos de esos embriones se detengan antes de llegar a blastocisto no es falla del laboratorio — es selección natural actuando correctamente.
¿Cómo cambia con la edad?
La atrición embrionaria aumenta con la edad materna porque la tasa de aneuploídias ovocitarias aumenta:
- A los 30 años: ~20–25% de los óvulos tienen alteraciones cromosómicas
- A los 38 años: ~50% de los óvulos tienen alteraciones cromosómicas
- A los 42 años: ~80% de los óvulos tienen alteraciones cromosómicas
Esto explica por qué con 10 óvulos a los 30 años podés obtener 4 blastocistos de buena calidad, y con 10 óvulos a los 42 años quizás obtenés 1 o ninguno. El trabajo de Cimadomo y colaboradores en Frontiers in Endocrinology (2018) cuantificó estas diferencias con datos de grandes series de pacientes: las tasas de blastocisto euploide caen de manera consistente con cada año de edad materna, lo que explica por qué los pronósticos cambian tanto entre los 35 y los 42 años.
Números que sí merecen conversación
Hay resultados que quedan fuera de los rangos esperados y que merecen análisis:
- Tasa de fertilización de 0% con ICSI
- Ningún embrión llegando a D3
- Tasa de fertilización <40% en repetidos ciclos
- Tasa de blastocisto <20% con buena tasa de fertilización
En esos casos, el laboratorio y el médico evaluarán posibles factores: calidad del esperma, calidad ovocitaria, condiciones del cultivo.
Tres blastocistos de 10 óvulos recuperados es un resultado completamente normal. No busques la perfección numérica; buscá un laboratorio que llegue a ese estadio con regularidad.

