Hace algunas semanas, la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) compartió algunos mitos sobre la infertilidad. Me parecieron muy útiles para abordar aquí, aprovechando para hablar de qué factores afectan realmente la fertilidad.
Mito #3: «Si hago una consulta con un especialista en medicina reproductiva, seguro que termino en una FIV»
Realidad: Los especialistas en medicina reproductiva brindan información valiosa que ayuda a los pacientes a entender su situación, las alternativas disponibles y la preservación de la fertilidad. Consultar no implica automáticamente comenzar un tratamiento. La conversación en sí misma ayuda a definir los próximos pasos en conjunto. Muchas mujeres y parejas consultan simplemente para evaluar su potencial y considerar la preservación de la fertilidad.
¿Qué hacer para mejorar las condiciones para un futuro embarazo?
- Mantener un estilo de vida saludable: ejercicio regular y dieta variada
- Evitar el tabaco y el alcohol
- Tomar ácido fólico para reducir el riesgo de defectos del tubo neural
- Comentar los antecedentes familiares y considerar un panel de pruebas genéticas con el especialista
¿Cuáles son las probabilidades de conseguir un embarazo?
En mujeres con ciclos regulares, la edad y el tiempo de búsqueda son factores determinantes. Las parejas jóvenes logran el embarazo en un 20–30% de los casos dentro de los primeros tres meses, y alrededor del 80% dentro del primer año. Las tasas de éxito disminuyen a medida que aumenta la edad de la mujer.
¿Con qué frecuencia se deben tener relaciones sexuales?
Los períodos prolongados de abstinencia reducen la calidad espermática, y las relaciones muy poco frecuentes pueden hacer que se pierda la ventana fértil. Sin embargo, las relaciones diarias tampoco mejoran los resultados. La recomendación es 2 a 3 veces por semana durante el período fértil.
¿La dieta impacta en la fertilidad?
La fertilidad se ve claramente reducida en mujeres con obesidad o bajo peso extremo. Para mujeres con peso normal, no existe evidencia que respalde dietas específicas, excepto por evitar el consumo de mariscos con alto contenido de mercurio.
Lo que sí tiene impacto demostrado: el tabaco, el alcohol en exceso (más de 2 bebidas diarias), la cafeína en cantidades excesivas y el uso de drogas recreativas se asocian con infertilidad.
Consultar al especialista no es el final del camino natural — es el comienzo de un camino más informado y con más herramientas.

