En 2016 publiqué mis hallazgos en Fertility & Sterility sobre el momento óptimo de transferencia embrionaria. La pregunta central: ¿conviene transferir en día 3 o esperar hasta el estadio de blastocisto (día 5–6)?
[blockquote cite=”” text_color=”rgb(90,112,137)”]«Hay evidencia de baja calidad para recién nacidos vivos, y de moderada calidad para embarazo clínico, que la transferencia en fresco de día 5 se asocia con tasas más altas que la transferencia en fresco de embriones de día 2–3.» — Glujovsky et al., Fertility & Sterility, 2016[/blockquote]
Lorem ipsum dolor sit amet...
No todos los embriones de día 3 logran desarrollarse hasta el estadio de blastocisto. Esto en sí mismo ya es información valiosa sobre la viabilidad del embrión. La transferencia en blastocisto ofrece ventajas concretas:
- Permite transferir únicamente los embriones con mayor viabilidad demostrada
- Logra tasas de implantación más altas
- Permite reducir el número de embriones transferidos
- Disminuye las tasas de embarazo múltiple
- Genera menos complicaciones y más embarazos en términos globales
- Garantiza que solo los embriones de mejor calidad sean criopreservados para uso futuro
Lorem ipsum dolor sit amet...
El desarrollo exitoso hasta el estadio de blastocisto requiere una infraestructura de laboratorio adecuada, medios de cultivo de calidad y embriólogos experimentados. No todos los centros cuentan con las condiciones necesarias para realizarlo correctamente.
En nuestro centro, la transferencia en blastocisto es el estándar de práctica. Los resultados hablan por sí solos: tasas de implantación y de recién nacidos vivos del 60–65% en nuestro programa de ovodonación.

